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MEDIACIÓN
ESCOLAR
Violencia, autoevaluación y gestión
de conflictos
A
diario vemos como en nuestras instituciones escolares, lamentablemente,
se suceden episodios de violencia cada vez más graves. Estos
episodios generalmente tienen como antecedentes conflictos interpersonales
que han escalado a tal punto que se llega al uso de la fuerza. Un
reclamo frecuente de los docentes es qué hacer frente a estas
situaciones.
Consideramos,
en primer lugar, útil tener en cuenta el concepto de conflicto-
que el Dr. Remo Entelman, (profesor de la Cátedra de Teoría
del Conflicto en la Maestría Interdisciplinaria para la formación
de Negociadores y mediadores dictada en la Facultad de Ciencias
Económicas-Chaco), lo define como una "Relación
de tal tipo en la que ambas partes procuran la obtención
de objetivos que son, pueden ser o parecen ser para alguna de las
partes incompatibles. Por su parte Hocker y Wilmot lo definen como
"pugna expresada al menos entre dos partes interdependientes
que perciben objetivos incompatibles, recursos limitados y la interferencia
de la otra parte en la obtención de sus objetivos"-
Ahora
bien, este conflicto que nace de la "pugna" o de "procurar"
la obtención de objetivos o intereses incompatibles, lleva
en sí un componente de alta emotividad que puede derivar
en agresividad "cuando fallan en alguna medida, los instrumentos
mediadores con los que hay que enfrentarse al mismo. Así
cuando está en juego una tensión de intereses y aparece
un conflicto, todo depende de los procedimientos y estrategias que
se utilicen para salir de él . Si se usan procedimientos
belicosos, aparecerán episodios agresivos , que pueden cursar
con violencia si uno de los contrincantes no juega honestamente
y con prudencia sus armas, sino que abusa de su poder, luchando
por destruir o dañar al contrario, no por resolver el asunto.
Eso es violencia, el uso deshonesto, prepotente, y oportunista del
poder sobre el contrario sin estar legitimado para ello" (La
Convivencia Escolar: qué es y cómo abordarla, Consejería
de Educación y Ciencia , Junta de Andalucía, Ortega
R. y colaboradores, Pág. 27).
Entendemos
al conflicto como parte de la vida humana y de las instituciones,
que tiene un componente de agresividad, que cuando no cuenta con
los canales adecuados deriva en violencia.
Es
aquí donde la negociación y la mediación escolar
pueden constituir herramientas para prevenir los episodios de violencia,
en tanto aportan "canales" para encauzar ese componente
emocional y agresividad propia del conflicto.
Un
docente fue muy explícito y en un curso nos decía:
"Los alumnos se expresan con los puños y no con palabras".
Los episodios de violencia se producen, en ocasiones cuando no podemos
poner en palabras nuestros sentimientos y emociones. Las técnicas
que se utilizan en negociación y mediación pueden
ayudar en este aspecto también en tanto dan importancia a
las emociones propias y ajenas
Pero,
insistimos, la negociación y la mediación son sólo
algunas herramientas para trabajar el tema " ya que el fenómeno
de la violencia es complejo y requiere un tratamiento específico.
También
es importante el "clima institucional" ya que, es más
probable que los episodios de violencia puedan darse en instituciones
donde existe el autoritarismo- ya sea de parte de directivos y de
docentes- la falta de diálogo, el clima competitivo, la discriminación.
¿Cuántas veces en nuestras instituciones hemos escuchado
o dicho frases como: "¿Qué se puede esperar de
un alumno con padres separados, alcohólicos... etc? ¡Cuidado
con fulano, es terrible! ¿Para qué hablar con la directora,
o con tal o cual colega si es imposible?", o cuando el alumno
pregunta el porqué de una tarea o nota recibe como respuesta
: "¡Porque yo lo digo!, ¡Hacé tu tarea o pido
amonestaciones!, "etc... etc...
Una
institución donde se respete las opiniones de todos, se dialogue,
se cree un clima cooperativo no es garantía de no tener problemas
de violencia, pero sí tiene mayores posibilidad de canalizar
la agresividad en forma positiva.
Trabajar
en la gestión de los conflictos en todos los ámbitos
y en especial en educación puede ayudar a Educar para la
paz, previniendo episodios de violencia, pero requiere un paso fundamental:
AUTOEVALUARNOS, esto es, revisar, sin buscar "culpables"
nuestras prácticas cotidianas para indagar acerca de qué
manera contribuímos a co-contruir el conflicto y la violencia
ya sea en forma positiva o negativa a través del "clima
institucional" que ayudamos a instalar.
Consideramos
que la implementación de las Técnicas de Resolución
Alternativa de Disputas en las instituciones educativas son una
forma de educar en valores y llevan consigo una nueva visión
del conflicto, en la que se parte del mismo como parte inherente
a la vida institucional que en sí mismo no es ni positivo
ni negativo .
Ahora
bien: para enfrentar al conflicto debemos analizarlo, conocer nuestras
propias actitudes (autoevaluarnos) y trabajar técnicas y
procedimientos de gestión de las disputas.
Cuesta
autoevaluarnos dado que en general el término es asociado
con buscar fallas y juzgar nuestras conductas. Y siempre que nos
sentimos juzgados tenemos la necesidad de justificar nuestras acciones
y defendernos.
Cuando
proponemos la autoevaluación lo hacemos en el sentido de
estimular la autorreflexión que nos permita aprender más
ante el conflicto, así como admitir que frente al mismo,
cada uno puede reaccionar de manera diferente.
Thomas
y Kilmann definen cinco actitudes posibles: Competir (no cedo),
colaborar (si hay un conflicto hay un problema y debemos buscar
juntos la solución), transigir (está en un punto medio
entre ceder y no ceder), evitar (ignoro el conflicto) y acomodar
(cedo). Sostienen además que cada actitud tiene un uso apropiado.
Es así como:"COMPETIR: puede ayudar en una emergencia;
COLABORAR: resulta útil cuando los dos conjuntos de preocupaciones
son demasiados importantes como para transigir; TRANSIGIR: puede
ser útil cuando los objetivos son sólo moderadamente
importantes; EVITAR: puede ser apropiado cuando una cuestión
es trivial o cuando las cuestiones son más acuciantes; ACOMODAR:
puede ser altamente apropiado cuando uno está equivocado".-
Por
su parte, Kreidler citado en Girard y Koch-identifica cinco
enfoques del conflicto en el aula:
- El
enfoque sin vueltas, implica no ceder, parte de la premisa que
los niños necesitan una guía firme para aprender
lo que está bien y mal.
- El
enfoque de solución de problemas, se caracteriza por enfrentar
el conflicto buscando crear los espacios para solucionarlo entre
todos.
- El
enfoque de lograr un acuerdo: esta actitud se podría definir
con la actitud de escuchar a los niños y ayudarlos a que
se escuchen y a ceder un poco. No siempre podemos lograr todo
lo que queremos.
- El
enfoque de suavizar: se da cuando tratamos que enseguida vuelva
la calma cambiando de tema.
- El
enfoque de ignorar: dejando que los niños solucionen solos
sus problemas sin intervenir.
En
un establecimiento educativo un grupo de alumnos realiza un acto
de indisciplina en un acto escolar, al finalizar el director los
reúne, habla con ellos, quienes se disculpan, pero, a pesar
de la misma, sanciona con 10 amonestaciones a cada alumno, esto
genera un conflicto que se extiende a toda la escuela, y, ante un
recurso la actitud del superior es no rever la medida (no ceder),
lo que genera un conflicto que trasciende los límites del
aula, el establecimiento y la comunidad.
En
otro establecimiento ante un caso de indisciplina, el director se
reúne con los alumnos, conversan acerca de las consecuencias
de la misma y la forma de reparar la falta (actitud de colaborar).
Los alumnos toman conciencia de la misma y cumplen con lo prometido.
En
un curso, desde principio de año existen diferencias entre
un alumno y sus compañeros, las mismas son ignoradas. Luego
de las vacaciones de julio, el conflicto "estalla" cuando
se produce una seria agresión, fruto de la "bronca"
acumulada mientras se evitaba tratar la situación.
En
otra situación se produce un conflicto porque dos niños
"pelean" por quién utiliza un juguete, la docente
lo deja pasar (evita) y continúa desarrollando el tema, uno
de los niños se queja en la casa y al día siguiente
el padre se queja ante la dirección . (El conflicto escaló).
Ante
similar situación, la docente puede interrumpir el tema que
se está desarrollando, habla con los niños, ayuda
a que se escuchen, a ver sus intereses y ambos acuerdan jugar juntos
con el juguete.
Insistimos
en que no existen enfoques "correctos" o "incorrectos",
sino que será necesario tener presente que frente a los conflictos
se puede asumir distintas actitudes según el contexto. Lo
"malo" en su caso sería responder frente a todos
los conflictos de la misma manera ya que sería como pretender
curar todas las enfermedades con el mismo remedio.
Esto
ocurre frecuentemente ya que, en general si reflexionamos nos daremos
cuenta que enfrentamos los conflictos reproduciendo los modelos
que hemos adoptado de nuestras familias y no por haber analizado
cada situación particular.
Creemos
esencial la autoevaluación como paso previo a trabajar en
la gestión de los conflictos como manera de tomar conciencia
de las actitudes que como docentes transmitimos en nuestra
forma de gestionar los mismos.
Sostenemos
que trabajar en la gestión de los conflictos en las escuelas
es una forma de educar en valores. Es por ello que hacemos nuestras
las ideas de Telma Barreiro quien sostiene que "Obviamente
nadie puede enseñar un valor si no adhiere a él...
Un docente siempre transmite valores, sobre todo por irradiación,
esto es inevitable. El docente va irradiando con sus actitudes ...
un fuerte mensaje en valores, y con ello va generando, a veces inadvertidamente
un determinado clima grupal..."
Debemos
tomar conciencia que el "clima" que como docentes generamos
con nuestras propias actitudes frente a los conflictos influirá
en forma sustancial sea positiva o negativamente- sobre la
eficacia de las acciones que emprendamos para mejorar el clima escolar
y disminuir los episodios de violencia.
El
plan Provincial de Mediación Escolar que hemos comenzado
a implementar desde el año 2002 en la Provincia del Chaco,
Argentina busca colaborar con herramientas para crear los espacios
de reflexión necesarios sobre la colaboración de cada
uno de los actores en la co-construcción de los conflictos
y el tomarlo como parte de la vida institucional, como paso previo
esencial para avanzar en el diseño e implementación
de un programa de gestión de conflictos.
Daniel
F. Martínez Zampa
Abogado. Mediador. Docente. Magíster en Adm. y Resolución
de conflictos-Coordinador Plan Provincial de Mediación Escolar-
MECCyT Chaco.
Teresssita
Noemí Codutti
Docente- Mediadora
Irma
Zalazar de Porfirio
Docente.
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