|
ACERCA DE
LA VIOLENCIA EN LAS ESCUELAS
(O LA
PERDIDA DEL VALOR DE LA PALABRA)
Por DANIEL F. MARTINEZ ZAMPA
Coordinador EICAME- CENTRO DE ABORDAJE DE LOS CONFLICTOS
info@mediacioneducativa.com.ar
A diario los medios de comunicación nos informan sobre
casos de violencia que se dan en las instituciones educativas
Ante este tipo de situaciones la primera reacción es
buscar los “culpables”, intentando entrar en la lógica binaria de los
“buenos y malos” .Así se “culpa” a las autoridades de las escuelas,
del ministerio, la sociedad, los padres, los medios, la política
educativa, etc, etc,
Si bien nos alarmamos cuando ocurren estas situaciones,
las mismas no surgen en forma súbita, son producto de procesos que
muestran en su camino “signos” que muchas veces no son advertidos a
tiempo, quizá con la ilusión que las “cosas se solucionarán solas con
el tiempo” Los estudios demuestran que los conflictos no tratados a
tiempo generalmente terminan escalando hasta llegar a consecuencias
destructivas. Reclamamos puntuales no escuchados a tiempo derivan
hacia cuestiones generales contagiando a otros grupos.
No debemos quedarnos con el hecho en sí mismo sino ver
que hay más allá. Estas situaciones son fruto de algo más profundo
que es el malestar en la sociedad actual y la falta de medios para
expresar con palabras el mismo, la sensación de falta de control sobre
la propia vida, sentir que no existen otros caminos que “aguantar” o
“explotar”
Este malestar genera reclamos en todos los ámbitos y el
educativo no es la excepción. Cuando estos reclamos no son escuchados,
se aumenta la fuerza para reclamar hasta que ocurre lo que hoy está
pasando.
En este
contexto es que vemos que dentro de las instituciones general y las
educativas entre ellas, se tiende a “ocultar” el conflicto y sólo a
abordarlo cuando este ha estallado, con gran costo, por lo que una
primera reflexión lleva a la necesidad de pensar cómo se ve al
conflicto y qué espacios se dan en las instituciones para “escuchar”
el malestar y trabajar respuestas.
Otra reflexión de estos hechos es la pérdida del valor de
la palabra.
La palabra
como forma de relación con el otro , de reclamar y de buscar
soluciones hoy está devaluada. Pareciera que un acto violento puede
más que mil palabras.
Estos son
los ejemplos que hoy reciben nuestros jóvenes y hoy lo reflejan.
Decimos los jóvenes son el futuro, una vez escuché una frase que decía
los adultos somos el futuro porque los jóvenes nos están mirando.
¿Será que esto que hoy nos moviliza de los jóvenes no es sino el
propio reflejo que les estamos dando con nuestros ejemplos?
Será tiempo de
recuperar el valor de la palabra. Pero recuperar el valor de la
palabra supone también recuperar el valor de la escucha, del poder
escuchar realmente al otro aún cuando está diciendo algo con lo que no
coincido, en pensar que pueden existir multiples verdades subjetivas y
no una verdad única, que se puede trabajar con el disenso, que la
lógica binaria (buenos –malos, culpables- inocentes) en estas
situaciones no son adecuadas y buscar herramientas para consensuar.
El abordaje
de estas problemáticas es complejo y requiere un trabajo multi e
interdisciplirario.
Nuestra propuesta- como una posible forma de
aproximación - parte de comenzar a trabajar con herramientas
concretas en las instituciones, entre ellas la negociación y la
mediación como facilitadoras para un espacio donde se recupera el
valor la palabra, la escucha y el protagonismo de las partes para la
resolución de los conflictos.
Compartimos la visión de P. Aréchaga,, F.
Brandoni y A. Finkelstein en la obra Acerca dela Clínica de la
Mediación. (Lib. Histórica 2004) donde consideran a la mediación
como un procedimiento que se juega en la palabra- y no en los hechos e
intenta construir una verdad responsable para que circulen todas las
verdades subjetivas” En la mediación el mediador otorga la palabra a
las partes en conflicto y escucha, desde una posición neutral sus
relatos (verdades que cada uno construye) para evaluar si podrán
diseñar estrategias consensuadas y conseguir aquello que dicen
necesitar y acompañarlos en ese proceso sosteniendo el conflicto
En la mediación se busca “poner en palabras”
el conflicto, hablar sobre él ya que poder ponerlo en palabras,
definirlo, nombrarlo es el primer paso para comenzar a transitar un
camino para alcanzar aquello que las partes dicen necesitar.
Existen propuestas sustentadas desde los
ámbitos oficiales y privados en materia de Mediación educativa, buscan
iniciar este camino revalorizando la palabra , la escucha y la
resolución de conflictos en las instituciones educativas. Estas
experiencias están comenzando y como todo proceso requieren apoyo y
tiempo necesario para que se instalen . No significa que con estos
programas “se acabarán los conflictos”, sino que pueden proveer
herramientas que en ocasiones aparecen más adecuadas para enfrentar
los conflictos .
Será necesario que desde los diferentes ámbitos pensemos
nuestra responsabilidad y comencemos a dar ejemplos de revalorizar
la palabra y quizá así iniciar un camino para prevenir estas y otras
situaciones que hoy nos preocupan que se dan tanto en las
instituciones educativas como en la sociedad.
Otras notas - Indice
La negociación y la mediación
en la formación docente
¿Por qué comenzar por
los docentes?
|