|
Indice
de notas disponibles en el sitio
VIOLENCIA ESCOLAR Y MEDIACIÓN
Autor: DANIEL F. MARTINEZ ZAMPA
INTRODUCCION
Los titulares con frecuencia nos muestran episodios de
violencia que ocurren en las instituciones educativas.
Frente a estas situaciones surge la demanda hacia la
escuela para que “haga algo”.
Por su parte los docentes se sienten impotentes frente
a estas situaciones y solicitan ayuda. Piden que “alguien” “haga
algo”.
Si está a su alcance solicitan ayuda a los Equipos Técnicos a
quienes se les requiere intervención con el imaginario que poseen
una “receta” o “remedio” infalible e inmediato. Dado que no existe
una intervención mágica surge una nueva frustración que alimenta
esta sensación de impotencia que incide en el clima institucional
favoreciendo nuevos episodios que refuerzan este círculo negativo.
En medio de esta situación hoy se habla de la Mediación
Escolar que algunos entusiastas pueden presentar como la “tabla de
salvación” o la solución a los problemas.
Nos preguntamos:
¿Qué puede hacer la escuela frente a la violencia?
¿Qué puede aportar la mediación al tema?
DESARROLLO:
En relación a la primera pregunta frente a situaciones
de violencia existe una demanda que algo debe hacerse en forma
urgente y que tengan resultados casi inmediatos.
Es
así como se intentan soluciones que buscan, entre otras :
-
Aumentar los controles para suprimir conductas violentas
-
Entrenar a docentes y directivos para intervenir en actos
violentos
-
Eliminar las armas (colocando en algunos países detectores de
armas)
-
Incluyendo guardias escolares (En Puerto Rico se plantea en estos
momentos si estos guardias deben estar armados o no).
-
Expulsar al “violento”
-
Traer
profesionales especializados
Estas
“soluciones” pueden tener un efecto tranquilizador en el sentido que
“algo” se hace pero su eficacia no está comprobada.
En
general las soluciones que se intentan apuntan hacia el “violento”,
buscando el “chivo expiatorio” al que hay que separar.
Aún
queda mucho por recorrer para definir qué entendemos por violencia,
pero nos interesaría dejar sentado como una primera aproximación
que no la limitamos al acto físico, sino también otras formas
síquica o moral, incluso en el “ignorar” o anular al sujeto, no
permitir su expresión como persona.
Ahora bien: ¿qué puede hacer la escuela?
Un primer paso es definir cuál es el ámbito de la
escuela, que no puede actuar frente a la violencia estructural o
aquellos factores externos, pero sí puede actuar creando en la
institución y aula un ambiente cooperativo, trabajando las
herramientas de resolución de conflictos y mediación entre pares,
ayudando a construir las habilidades sociales, la habilidad para
escuchar, reconocer al otro, expresar los sentimientos .
Ahora bien, esto implica también pensar en
las “microviolencias” – a decir de Norberto Ianni- que a diario con
sus mensajes, actitudes se dan en las escuelas.
Algunos episodios graves generalmente
tienen como antecedentes conflictos que han escalado a tal punto
que se llega al uso de la violencia.
Pensemos en algunas de estas situaciones o
mensajes que se dan en las escuelas:
1.-
Un alumno que pide explicación y lo mandan a sentar con la amenaza
de amonestaciones o la nota.
2.-
Los alumnos dicen “los docentes no nos escuchan”. Los docentes “Los
alumnos no nos escuchan”.
3.-
Se sanciona a un alumno sin escucharlo.
4.-En
una sala de profesores se dicen frases: como “¿Qué se puede esperar
de un alumno con padres separados,alcohólicos, de tal o cual
lugar...? “ “¡Cuidado con fulano que es terrible!”, “Con tal o cual
curso ya no hay nada que hacer, están los peores alumnos”, “¿Para
qué hablar con la Directora, o tal o cual colega si es imposible?”
“Los de tal o cual curso son todos “patoteros”.
En ocasiones nuestras instituciones se transforman en
lugares donde no se permite la expresión de la singularidad., la
construcción de la autonomía moral e intelectual.
Se habla de respeto a las diferencias pero todos deben
cumplir los mismos objetivos (por ejemplo en la clase de Educación
Física. X metros en tantos minutos, no importando las
características de cada uno, ).
¿Acaso no nos ha pasado que para aprobar una materia
aún hoy en algunas universidades hay que repetir “La opinión de la
cátedra” sin poder refutarla?
No existe una valorización de los espacios para que
los alumnos se expresen.
Coincidimos con Marìa del Carmen GUALA[1]
en tanto los actos violentos deben ser entendidos como síntomas y
junto con ella nos preguntamos ¿SERA QUE EL ALUMNO SE REBELA PORQUE
NO ENCUENTRA LUGAR PARA REVELARSE? ¿Cómo promover el pasaje de la
REBELIÓN A LA REVELACIÓN COMO POSIBILIDAD?
Y
responde:
Promoviendo espacios donde el aprendiente pueda reconocerse y
sentirse protagonista y actor de su aprender. Dándole un lugar donde
puede construir su propia AUTORIA, AUTOR (DE AUTOR) A (DE LUGAR)
el lugar del autor el ámbito del propio pensar en un encuentro con
los otros pero sin que los otros invadan el espacio de la propia
singularidad.
FRENTE A ESTO:
¿QUÉ
PUEDE APORTAR LA MEDIACIÓN?
Vemos a la mediación como algo más que un procedimiento
de resolución de conflicto.
La mediación implica un dispositivo que permite a las
partes con la ayuda del mediador pensar sobre el conflicto,
reflexionar, hacerse protagonistas de los mismos para diseñar
estrategias consensuadas y conseguir lo que necesitan.
Para ello partimos de la idea que malestar y conflictos
siempre existirán y son propios de la vida , lo que determinará
sus efectos son los mecanismos que se utilicen.
Ahora bien, este conflicto que nace de la “pugna” o de “procurar” la
obtención de objetivos o intereses incompatibles, lleva en sí un
componente de alta emotividad que puede derivar en agresión
“cuando fallan en alguna medida, los instrumentos mediadores con los
que hay que enfrentarse al mismo. Así cuando está en juego una
tensión de intereses y aparece un conflicto, todo depende de los
procedimientos y estrategias que se utilicen para salir de él . Si
se usan procedimientos belicosos, aparecerán episodios agresivos ,
que pueden cursar con violencia si uno de los contrincantes no juega
honestamente y con prudencia sus armas, sino que abusa de su poder,
luchando por destruir o dañar al contrario, no por resolver el
asunto. Eso es violencia, el uso deshonesto, prepotente, y
oportunista del poder sobre el contrario sin estar legitimado para
ello” (La Convivencia Escolar: qué es y cómo abordarla, Consejería
de Educación y Ciencia , Junta de Andalucía, Ortega R. y
colaboradores, Pág. 27).
Entendemos al conflicto como parte de la vida humana y
de las instituciones, que tiene un componente de agresividad, que
cuando no cuenta con los canales adecuados deriva en violencia.
Es aquí donde la negociación y la mediación escolar – en tanto
alientan y dan herramientas a las partes a gestionar sus conflictos
en forma pacífica- pueden constituir estrategias para prevenir los
episodios de violencia, en tanto aportan “canales” para encauzar
ese componente emocional y agresividad propia del conflicto.
Un docente fue muy explícito y en un curso decía: “Los alumnos se
expresan con los puños y no con palabras”. La violencia se produce
cuando no podemos poner en palabras nuestros sentimientos y
emociones, cuando no se puede poner en palabras se actúa .
Por ello es importante preguntarnos por el significado del acto
calificado como “violento” Las técnicas que se utilizan en
negociación y mediación pueden ayudar en este aspecto también en
tanto dan importancia a las emociones propias y ajenas
Pero, insistimos, la negociación y la mediación son
sólo algunas herramientas para trabajar el tema, ya que el fenónemo
de la violencia es más complejo y muchas veces requiere un abordaje
interdisciplinario e intervención especializada.
En oportunidad de participar en un Congreso
Internacional de Mediación, mientras se exponía una experiencia de
mediación entre pares, al explicar sobre la existencia de un
problema de violencia grave la respuesta de los adultos fue “¿Dónde
estaban los mediadores escolares?”. La mediación educativa no
significa “delegar” en los alumnos funciones que son obligaciones de
los adultos como educadores.
Es importante el “clima institucional” ya que, es más
probable que los episodios de violencia puedan darse en
instituciones donde existe el autoritarismo- ya sea de parte de
directivos y de docentes- la falta de diálogo, el clima
competitivo, la discriminación.
.
Una institución donde se respete las opiniones de todos,
se dialogue, se cree un clima cooperativo no es garantía de no tener
problemas de violencia, pero sí tiene mayores posibilidad de
canalizar la agresividad en forma positiva.
Trabajar en la gestión de los conflictos en todos los
ámbitos y en especial en educación puede ayudar a prevenir
episodios de violencia, pero requiere un paso fundamental:
AUTOEVALUARNOS, esto es pensar en cómo vemos el conflicto, qué
hacemos con él, cómo se da la comunicación, revisar, sin buscar
“culpables” nuestras prácticas cotidianas para indagar acerca de qué
manera contribuímos a co-contruir el conflicto y la violencia ya
sea en forma positiva o negativa a través del “clima institucional”
que ayudamos a instalar.
Diferenciamos dos espacios de trabajo en mediación en
las escuelas:
- La mediación entre pares (alumnos) con un claro objetivo
pedagógico, relacionado con lo curricular y los objetivos de la
educación.
- La mediación entre otros actores institucionales en
cuestiones relativas al funcionamiento institucional – Mediación
aplicada al ámbito escolar- para la gestión de aquellas situaciones
que influyen sobre el “clima escolar”.
EL
PROGRAMA DE MEDIACIÓN ESCOLAR. DEL CHACO.
La Provincia del Chaco ha sido el primer estado
provincial en establecer una ley de Mediación Escolar (Ley 4711) que
depende el Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología ,
que toma estas dos líneas de trabajo (la mediación entre pares y el
servicio de mediación) Desde el año 2003 estamos trabajando en forma
conjunta con el programa de Mediación Escolar del Ministerio de
Educación de la Nación ya que se comparte el enfoque en cuanto al
trabajo de mediación entre alumnos, no limitada a “enseñar” una
técnica sino dentro de un proyecto pedagógico.
Este programa depende de Subsecretaría de Educación y
está formado por un equipo coordinador central interdisciplinario y
equipos referentes que aún se están consolidando en las sedes de
cada Región Educativa
Durante 2004 se han trabajados las siguientes líneas:
1) Difusión para dar a conocer la mediación y los posibles
aportes en las instituciones, Capacitación; implica un nivel de
profundización para iniciar experiencias de mediación entre pares y
Formación de los equipos regionales para asesorar a las
instituciones en la implementación de experiencias de mediación
entre pares e intervenir en casos de mediación.
2) Servicio de Mediación y Asesoramiento.
3) Preparación para la implementación de experiencias
institucionales de mediación entre pares ya que existen experiencias
o actividades realizadas en el aula por los docentes.
Como
resultado de este trabajo se destaca la opinión de los docentes
quienes consideran a las herramientas de negociación y mediación de
utilidad para mejorar el clima del aula y la convivencia .
CONCLUSIÓN:
Estamos convencidos que la implementación de experiencias de
negociación y mediación en las escuelas, en tanto ellas implican
para la institución pensar sobre su accionar cotidiano, habilitando
tambièn espacios de escucha y para los alumnos la construcción de
habilidades para “poner en palabras” lo que les pasa , puede
contribuir a mejorar el clima escolar y a actuar sobre aquél ámbito
que sí le es propio de la escuela.
Quisiera finalizar con unas ideas expresadas por el Sr.
Ministro de Educación de la Nación, Lic.Daniel Filmus con motivo
del lanzamiento del Programa Nacional de Mediación escolar “....
los chicos aprenden màs de lo que hacemos que de lo que decimos. Y
lo que suelen ver es que decimos una cosa y hacemos otra,. Creo que
tenemos que ser coherentes y nosotros mismos, como adultos tomar las
herramientas de la mediación escolar para resolver nuestros
problemas en la vida diaria, y en particular en la escuela, si
empezamos por nuestros comportamientos cotidianos estaremos en
mejores condiciones para transmitir herramientas para la resolución
de conflicto en la escuela”
[1] Alcaide, S. M, Ravenna A, Guala María del
Carmen , LA MEDIACIÓN EN LA ESCUELA, Homo Sapiens, Rosario 1998.
Puede opinar sobre esta
nota o ver otras notas también relacionadas con el tema desde el
FORO DE MEDIACION DE LA PÁGINA
http://foromediacion.blogspot.com
Indice
de notas disponibles en el sitio
|