Envíenos
sus experiencias - Send
us your experiencies.
EDUCANDO A NUESTROS HIJOS:
CONSEJOS ÚTILES
JOSEP REDORTA
Experto en gestión de conflictos
e- mail: josepredorta@icab.cat
ES EL MEJOR DE LOS BUENOS,
QUIEN SABE QUE EN ESTA VIDA
TODO ES CUESTIÓN DE MEDIDA:
UN POCO MÁS, ALGO MENOS...
A. Machado
El decálogo que sigue a continuación trata de ser una aproximación
a las actitudes que pueden ser más eficaces para mejorar
relaciones en la familia
1.- VALORAR EL APOYO SOCIAL
Muchos padres y madres tienen problemas comunes, el grupo de apoyo
mutuo puede ser una buena herramienta. Los padres y madres se
resisten a admitir que tienen problemas con sus
hij@s, esto dificulta el éxito de un
instrumento de eficacia probada. El apoyo social supone incidir
sobre las distintas variables que condicionan la conducta: dedicar
tiempo, estar presente, consejo, guía, empatía, disponibilidad,
cariño, estima.
El grupo de apoyo mutuo debe ser visto como una herramienta
central para compartir experiencias desde ópticas distintas y a la
par comunes. Los educadores, psicopedagogos, trabajadores
sociales, mediadores comunitarios y la propia iniciativa de los
padres/ madres debieran ser capaces de estimular grupos concretos
de encuentro y debate.
En esencia, un grupo de apoyo mutuo se forma por el interés de
compartir problemáticas comunes. Teje lazos de amistad entre los
participantes y permite relativizar sus propios problemas y a la
par ensayar alternativas de conducta desde la experiencia
colectiva. La idea es muy participativa, los profesionales se
limitan al estímulo y a veces a la conducción del grupo siempre
desde posiciones muy abiertas y de estricto soporte al proceso. No
es imprescindible la presencia de profesionales para formar grupos
de soporte mutuo.
2.- NUNCA DISCUTIR, SIEMPRE INFLUIR
No caer en espirales de ataque/defensa. Saber soportar niveles de
agresividad verbal asumibles. Utilizar el pensamiento estoico y
los recursos de la asertividad.
Es muy fácil iniciar una escalada de conflicto a partir de
cualquier cosa: una mala contestación del adolescente que se
reprime verbalmente, esto genera una nueva situación de tensión
(el adolescente a lo mejor quiere autoafirmarse), nueva actitud
autoritaria que se castiga, etc. Esto no conduce muy lejos. En
todo caso, conduce al deterioro de relaciones y a establecer un
marco inadecuado de interacción en la familia.
Las familias debieran ser capaces de asumir que su autoridad está
siendo puesta en cuestión y que eso no es forzosamente grave.
Simplemente hay que ir estableciendo un nuevo marco de relación y
una nueva forma menos impositiva de ejercer la autoridad. Esto no
supone renunciar a ningún derecho por parte de los progenitores,
simplemente debe aprender a dar nuevo significado a lo que esta
pasando (que acostumbra a ser menos importante de lo que nos
creemos).
El miedo legítimo de los padres tiende a teñir de forma
perjudicial estas situaciones que son normales pero que deben
tener límites claramente fijados. La asertividad es la capacidad
de usar los derechos propios sin agresividad. Es una habilidad que
sirve no sólo para estas situaciones, es útil para todo en la
vida. Practicar la asertividad es una buena regla para estas
situaciones. Controlar la propia emoción de ira y reorientar la
discursión es oportuno. Hablar, no discutir y no dejar de influir
nunca, es lo adecuado.
3.- CREAR UN ENTORNO DE AFECTIVIDAD Y AUTOESTIMA
La empatía, el reconocimiento y la paciencia son virtudes a
aplicar mucho más efectivas que la represión, el castigo, la
desesperación y las proyeccciones personales.
Una proyección es un mecanismo de defensa nuestro que aplicamos a
otro. Nuestro hijo debe ser médico porque su padre lo es. O debe
estudiar una carrera porque sino no triunfará. No sólo hay
proyecciones profesionales, también modelamos actitudes y valores
que deseamos ver en nuestros hij@s. No
ser conscientes de eso es una fuente continua de frustraciones y
las frustraciones producen agresividad.
Existe consenso en distintos autores respecto a que el castigo es
menos efectivo que otras conductas humanas de refuerzo. Castigar
es ejercer el poder en su forma más amenazadora y, esto sólo tiene
efectos puntuales y a corto plazo. El castigo ataca a la
autoestima que el niño está construyendo. Aprender cómo y cuando
castigar adecuadamente, debería ser un objetivo común de todos los
padres y madres.
Mientras la empatía tiene que ver con la capacidad de compartir
estados emocionales de los demás, el reconocer lo bien hecho
acostumbra a ser un aspecto más olvidado. Tendemos más a críticar
que a darnos cuenta del poder que tiene un elogio adecuado.
4.- NEGOCIAR NUEVOS PACTOS Y MANTENERLOS
Establecer un nuevo “contrato” con los hijos e hijas, desarrollar
nuevas habilidades de negociación y mediación en los padres y
educadores funciona. Los límites establecidos deben ser
mantenidos.
La negociación es una habilidad natural de las personas que se
aprende y mejora. Es preciso tratar seriamente y comprender que
pretende el adolescente y tener claro los objetivos de los padres
y madres. La comunicación, con todas sus dificultades debe
establecer ciertos pactos que marquen los límites de lo que es
asumible por cada parte. Estos pactos contendrán desde el estado
de la habitación del adolescente si es el caso, a las horas de
recogida, al cumplimiento de otras obligaciones familiares. Aunque
la flexibilidad es una virtud en todo. Es preciso pactar y hacer
cumplir. La mediación (informal) es una negociación asistida muy
útil para situaciones en que existen conflictos con hermanos, u
otro tipo de conflictos en el grupo familiar.
5.- LA ESCUCHA DEBE SER ACTIVA
Nuestros hijos/as nos dicen muchas cosas de las que no nos
enteramos. La percepción es selectiva. Los estereotipos y
prejuicios dificultan la comprensión. Los silencios también
hablan.
Como en la música, reiteramos que los silencios tambien hablan. No
podemos dejar de comunicarnos. En español hay dos verbos “oír” y
“escuchar” y esto no es por casualidad. Debemos escuchar de forma
muy implicada las inquietudes, desvelos, problemas de nuestros
hijos o hijas. Es conveniente no dar demasiados consejos. Los
jóvenes deben aprender a descubrir por sí mismos aquellos que les
conviene. Hablar poniendo a todos en el mismo saco: “tus amigas
son unas pijas”, “tu amigo parece el rey del piercing”, etc. no
ayuda demasiado. Se es más persuasivo si se escucha más, aunque
parezca lo contrario.
6.- COMPRENDER PARA EDUCAR
Los padres y madres deben conocer lo que se sabe hoy sobre
agresividad, relaciones de poder, entrenamiento en resolución de
conflictos, relaciones de sistema y educación emocional. Esto no
sólo sirve para educar, sirve para la vida en general.
El cambio tan profundo que está haciendo el mundo en el que
vivimos, hace que muchas cosas nos resulten difíciles de asumir.
Los recursos personales para afrontar conflictos que habíamos
aprendido parecen haber entrado en crisis. Lo que antes
funcionaba, ahora no funciona. Es el momento de abordar nuevas
herramientas con una mentalidad enteramente nueva. Hoy se sabe
bastante de agresividad, de emociones, de relaciones de poder, de
conflictos y hemos de construirnos un nuevo bagage adaptado a las
nuevas situaciones que deben
servirnos más allá de como mejorar la relación con nuestra
familia. Hoy, el mundo exige nuevas formas de ver la realidad y
las relaciones interpersonales.
7.- LA CULPA NO SIRVE PARA NADA
No es útil ni culparse ni culpar. Estamos ante asuntos complejos,
normalmente intrincados e interactivos. Más que culpar sirve
actuar en la dirección correcta.
La culpa es una imputación de responsabilidad. Si culpamos a
alguien de algo debemos considerar que tenderá a defenderse.
Además la culpa tiende a ser más multicausal de lo que nos
creemos. La culpa dirigida hacia nosotros mismos es una agresión
innecesaria que distorsiona el curso de la acción que deberemos
tomar. Olvidemos la culpa, centrémonos en las soluciones. Se hace
preciso comprender que, está estudiado en la psicologia social,
que no todos atribuimos las culpas de la misma manera y que
tendemos a autoengañarnos muy fácilmente.
Muchas veces culpamos en defensa propia. Seamos capaces más allá
de la culpabilidad de ver horizontes de acción positiva frente a
los problemas. No somos culpables, debemos ser responsables y eso
obliga a actuar.
8.- SABER MEJORAR LA COMUNICACIÓN
La comunicación es la base de interacción humana. Comprender sus
mecanismos y potencialidades mejor ayuda mucho en la tarea de
educar. Qué preguntar y cómo, cuando preguntar y que responder por
ahí va el problema y su solución sirve para todo.
De la forma como formulamos las preguntas obtenemos determinado
tipo de respuestas. La comunicación no verbal ( el gesto, el tono
de voz, etc.) son útiles de gran ayuda que hoy se estudian y se
aprenden. Estamos en la sociedad de la información, pero no
precisamente de la comunicación y menos de la comprensión.
Hay que valorar los espacios de comunicación y generar condiciones
para que éstos se creen. Esto no es fácil en el entorno vital en
el que el tiempo se considera un factor crítico. Comunicarse
requiere tiempo, paciencia, observación, reflexión, uso de la
palabra y el silencio. Sin embargo, este reto es imprescindible en
orden a unas relaciones interpersonales sanas. La televisión,
videojuegos, telefonos móviles, etc., no ayudan demasiado a este
proceso.
9.- GESTIONAR LA ORIENTACION PERSONAL ADECUADAMENTE
Hoy las necesidades de información compleja son múltiples y en
cuanto a los jóvenes abarcan desde el sexo, la salud, las
conductas de riesgo hasta la orientación profesional. No todos
los profesionales son adecuados, ni todas las metodologías. El
panel de expertos cualificados es una buena alternativa en la que
es preciso comprometerse la comunidad educativa. Anticiparse al
futuro es la regla y saber asumir riesgos controlados, parte de la
solución.
Un panel de expertos es un grupo de personas preseleccionadas
entre sus conocimientos o habilidades y que son capaces de dar
opinión cualificada en un asunto puntual. En general, los jóvenes
tiene la información excesivamente dispersa ( Internet no integra
la información para el caso concreto). Muchos profesionales
(psicólogos, educadores, orientadores etc.) pueden no ser
adecuados para una labor especializada como es el consejo
personal. El panel permite efectuar la preselección de
profesionales con garantías y conocimiento.
A los jóvenes hay que ponerles a disposición información
pertinente y relevante para su futuro y la aceptarán si está
pensada y planteada en su lenguaje, en su contexto y a través de
los medios que les ofrecen credibilidad. En pocos momentos esto es
tan importante como en la adolescencia.
10.- TODA SOLUCIÓN CREA NUEVOS PROBLEMAS
Igual que el mail genera spam o correo no deseado o los
medicamentos tienen efectos secundarios, las soluciones tienden a
crear nuevos tipos de problemas. El análisis coste/ beneficio es
eficaz en muchas ocasiones. No existe la solución perfecta.
Cada solución, genera su problema. No obstante, así ha avanzado el
mundo. Es preciso ir más allá de las panaceas. Más allá de
soluciones mágicas y de cosas que sirven para todo. Errar es
humano, pero no debiéramos hacerlo cada dia. La exploración de
nuevas respuestas es la actitud adecuada, junto a la ponderación
de costes y beneficios.
No hacer nada muchas veces tiene también un alto coste. En otras
ocasiones las cosas tienden a recomponerse por sí mismas. Sin
embargo, la prudencia aconseja adoptar decisiones reflexionadas y
con información adecuada tratándose de las relaciones familiares.
Dicen que sólo hay tres cosas seguras en la vida: que moriremos,
que pagaremos más impuestos y que haremos más reuniones. Quizás
falta una cuarta: tendremos que aprender a manejar mucha
información compleja.
ALGUNAS RECOMENDACIONES BIBLIOGRÁFICAS DE UTILIDAD
BARRÓN, A. (1993). Apoyo social. Editorial Eudema
BELTRI, F. ((2000) Aprender a negociar. Editorial Paidós
BRACONNIER, A. (2001) Guía del adolescente. Editorial síntesis
BRANDEN, N. (1987) Como mejorar su autoestima. Editorial Paidós
FORWARD, S. (1998) Chantaje emocional. Editorial Martinez Roca
GERGEN, K. (1992) El yo saturado. Editorial Paidós
GOLEMAN, D. (1996) La inteligencia emocional. Editorial Kairós
GUIX, X.. (2004) Ni me explico, ni me entiendes. Editorial
Granica
MARINA, J.A. (2004) La inteligencia fracasada. Editorial Anagrama
MORIN. E. (2001) Los siete saberes necesarios para la eduación del
futuro. Ed. Paidos.
PLATTNER, I.E.( 1995) El estrés del tiempo. Editorial Herder
REDORTA, J. (2005) El poder y sus conflictos. Editorial Paidós
ROGERS, C.R. (2000) El proceso de convertirse en persona.
Editorial Paidós
RUSSELL, B. (2004) La conquista de la felicidad. Ediotrial Random
House Mondadori
SÉNECA (2000) De la cólera. Editorial: Alianza
WAYNE, D. y DYER, W. (1978)Tus zonas erróneas. Editorial Grijalbo