Envíenos
sus experiencias - Send
us your experiencies.
VI
CONGRESO LATINOAMERICANO Y I CONGRESO NACIONAL PARA LA PREVENCION
Y ASISTENCIA DEL MALTRATO INFANTOJUVENIL
(conclusiones)
EVALUANDO
ACCIONES. IMPULSANDO PROYECTOS
16 AL 19 DE OCTUBRE DE 2001 – BUENOS AIRES – ARGENTINA –
La
Asociación Argentina para la Prevención del Maltrato
Infantojuvenil – ASAPMI – organizó entre el 16 y 19 de
octubre del 2001 el mencionado congreso, sentando las bases del
primer congreso nacional que abre las puertas a los futuros
encuentros.
Pese a la difícil situación argentina, con mucho esfuerzo y la
colaboración de ISPCAN, el Consejo Nacional de Niñez,
Adolescencia y Familia y la Defensoría del Pueblo del Gobierno de
la Ciudad Autónoma de Bs. As. pudo ser llevado a cabo.
Se contó con la presencia de cerca de 500 asistentes de Capital
Federal y casi todas las provincias del interior y de países
latinoamericanos – Chile, Uruguay, Brasil, Paraguay, Guatemala,
México – y especialistas de ISPCAN de diferentes países.
Durante el transcurso del día 17 se realizó una capacitación a
cargo de los especialistas de ISPCAN y en los sucesivos días se
desarrollaron 12 mesas de trabajos libres; 4 paneles principales;
24 paneles de expertos y 7 talleres.
Se trató de abarcar un conjunto de aspectos diversos que hacen a
la problemática en base a 4 ejes fundamentales – Consecuencias
del maltrato infantojuvenil; Investigación y políticas públicas;
Prevención del maltrato infantojuvenil y Tratamientos psicológicos
del maltrato infantojuvenil. Los talleres abordaron específicamente
temas directamente relacionados como investigación, aspectos
forenses, abuso sexual infantil, intervenciones terapéuticas, el
papel del pediatra y cumplimiento de la normativa de la Convención
de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente.
La lectura del programa de actividades ilustra sobre los aspectos
analizados, en las palabras de apertura se señaló que el
conjunto de aspectos involucrados en esta problemática, exceden
el abordaje terapéutico, el judicial, el educativo, el sanitario.
El problema del maltrato infantojuvenil, como tantos problemas de
neto corte psicosocial, no puede encararse desde un determinado
punto de vista reduccionista, requiere de lecturas desde
diferentes ópticas y de la articulación efectiva de las mismas.
El eje maltrato intrafamiliar, institucional y social estuvo
presente en este encuentro a través de diferentes mesas y
paneles. Y desde este enfoque se presentaron las diferentes formas
en que el maltrato se muestra – al maltrato físico, al
emocional, a la negligencia y al abuso sexual -, se sumó el análisis
del trabajo del menor, la mendicidad, la explotación sexual, la
prostitución infantil, la corrupción, el Síndrome de
Munchaussen, los niños testigos de violencia – familiar y
social -, las situaciones de riesgo social, los niños/ niñas de
la calle y los niños en la calle; la discriminación, el tráfico
de niños y tráfico de órganos, la “compra” de bebés bajo
formas de supuestas adopciones, los niños en situaciones de
conflicto armado. El problema de nuestros niños, niñas y jóvenes
es complejo, nuestros países latinoamericanos sufren distintas
presiones por su carácter satelital respecto a los países
centrales.
Se ha tratado de lograr un espectro amplio de abordajes que
incluyan a los diversos sectores involucrados como
educación, salud y justicia, y a un conjunto de problemas
relacionados como la importancia y la dificultad del trabajo en
red, la ausencia y
la necesidad de contar con servicios integrales de protección a
la infancia, como ocurre en otros países, conocer qué se está
haciendo en nuestro vasto y diferente país – las acciones en el
interior – y las acciones de nuestros colegas latinoamericanos
para intercambiar y aprender juntos. Se han planteado aspectos
concretos que provocan disensos como la real aplicabilidad de la
Convención de los Derechos del Niño; cuándo y cómo revincular
al niño o a la niña con su familia, cómo podemos registrar y
rescatar sistematizaciones sobre la práctica, la importancia de
la evaluación de los programas
y tratamiento; la necesidad de contar con instrumentos y
entrevistas válidas para evaluar los casos; la determinación de
grupos de riesgo para trabajar sobre ellos; los encuentros y
desencuentros entre profesionales e instituciones; el agotamiento
y el desgaste de los profesionales e instituciones involucrados en
estas cuestiones – burn out -; la importancia de los prejuicios
de género en la conducta violencia, las pautas de crianzas y
educación y qué nos puede decir la historia de la vida privada,
de la familia, de la infancia y la educación al respecto.
La recepción del mismo ha sido auspiciosa y hemos recibido
constantes apoyo y adhesiones de profesionales e instituciones al
congreso, estableciéndose puntos de encuentros importante para
abordar la problemática que nos ocupa.
Dra María Inés Bringiotti
mbringio@filo.uba.ar
Secretaria de ASAPMI