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Comprendiendo la naturaleza de los conflictos

Por Asier García. El punto de partida de la Mediación reside en presentar una definición del conflicto que rompa con la clásica imagen negativa y adversarial que en general se tiene de él. Una definición que posibilite la gestión del conflicto a través de vías  de colaboración.

La concepción negativa del conflicto
En nuestra sociedad sucede que el término conflicto está generalmente asociado a otros como pelea, violencia, situación desgraciada... Un claro ejemplo de ésto lo encontramos en la definición de conflicto propuesta por la propia Real Academia de la Lengua:

  • 1ª acepción     “Combate, lucha, pelea”.
  • 2ª acepción    ”Enfrentamiento armado”.
  • 3ª acepción    “situación de apuro, desgraciada y de difícil salida”.
  • 4ª acepción     “Problema, cuestión, materia de discusión”.


Si nos fijamos en las cuatro acepciones propuestas por la RAE, observaremos que el conflicto se presenta como una situación negativa la cual se hace preciso erradicar. Esta concepción negativa del conflicto es la que podemos encontrar en la corriente tradicional de estudio del conflicto. Este enfoque tuvo vigencia en las  décadas de 1930 y 1940 y defendía la idea de que todo conflicto es malo, que es sinónimo de violencia, destrucción e irracionalidad.

El conflicto para la Mediación
La esencia del conflicto, según la entendemos las personas mediadoras, reside en una incompatibilidad de objetivos percibida entre personas. Es decir, la creencia de que para que yo pueda alcanzar mis objetivos tú no debes alcanzar los tuyos.
Desde esta perspectiva el conflicto no es bueno ni es malo. Será el modo en que afrontemos esa incompatibilidad lo que determine el que el conflicto adopte un curso constructivo, transformándose del modo más beneficioso para el sistema social, o adopte un curso destructivo para éste.

De las definiciones que podemos encontrar en la bibliografía sobre resolución de conflictos, Rubin, Pruitt y Hee Kim; Marines Suares; J.P. Lederach; X. Jares; M. Deutsch y J. Galtung entre otros, se pueden destacar las principales características que nos ayudarán a clarificar la fotografía del conflicto que queremos presentar.

“El conflicto nace de una incompatibilidad percibida entre personas”
La incompatibilidad de intereses implica que las partes entienden que la consecución de los propios objetivos se ve obstaculizada por la obtención de los objetivos de los otros. Ésta es la raíz misma del conflicto, la incompatibilidad percibida de metas.

“El conflicto es un hecho natural”
Es natural porque son inherentes a nuestra naturaleza humana, forman parte de nuestra vida y son un fenómeno inevitable en cualquier relación social, dado que como individuos todos tenemos diversidad de objetivos y necesidades.

“El conflicto es necesario”
Es necesario porque mantiene el interés reciproco y la tensión, estimulando el intercambio social. Diferir con “otros” genera debate y activa la creatividad, evitando el empobrecimiento personal y de la relación. Esta característica del conflicto nos recuerda a la clásica definición china de Crisis, entendida esta como Peligro + Oportunidad. Una crisis bajo está óptica supone una oportunidad de cambio, una nueva oportunidad para adaptarse al entorno y mejorar; dado que los paradigmas y procedimientos que nos habían ayudado hasta el momento han dejado de ser de utilidad ante la actual situación.

“El conflicto se da entre partes interdependientes”
Porque de un modo u otro la consecución de los objetivos de las partes están interrelacionadas. Es decir, yo te necesito a tí para poder conseguir mis fines y viceversa, ya que el conflicto, de una u otra manera, nos ha involucrado a ambos.

“El Conflicto no es ni malo ni bueno”

Porque el conflicto puede resultar tanto positivo como negativo; y porque lo realmente conflictivo, no es el conflicto, sino la forma de afrontarlo. La manera como enfrentamos las situaciones conflictivas son las que pueden perjudicar o beneficiar, debilitar o fortalecer, nuestras relaciones. Así cualquier conflicto puede adoptar un curso constructivo (positivo) o destructivo (negativo).

“El conflicto es un proceso”
Porque no se refiere únicamente el momento del estallido o el momento en el que salta la chispa. Es un proceso dinámico que evoluciona y se va transformando en el tiempo pasando por diferentes estados.

“El conflicto es una realidad triádica”

El conflicto es una realidad integrada por tres elementos a los cuales se debe de atender en la transformación del conflicto. Estos tres elementos son:

  1. Las Presunciones (cogniciones) y Actitudes (emociones).
  2. La incompatibilidad de objetivos o contenido del conflicto.
  3. El Comportamiento adoptado por las partes en el conflicto; la respuesta que estas dan a su incompatibilidad.

Para decir que un conflicto se encuentra totalmente articulado es necesario que se de la conjugación de los tres elementos:

Conflicto = Actitudes/presunciones + Comportamiento + Incompatibilidad de objetivos (Contradicción).

Imaginemos un conflicto entre padres y profesores de alumnos de un centro de primaria por la educación de los menores. La contradicción en este conflicto sería la discrepancia en la manera de educar y en las responsabilidades de cada una de las partes para con el menor; el por qué discuten, el contenido del conflicto.
Las presunciones y actitudes se refieren a los aspectos relacionados con el modo en que los actores del conflicto procesan la información. Es la parte que está oculta como presunciones (cogniciones) y actitudes (emociones). En el ejemplo de los padres y los profesores se referiría al efecto que la discrepancia en el modo de educar a los menores produce en las partes. Imaginemos que esa discrepancia entre padres y profesores está llevando a los padres a enfurecerse y a adoptar una actitud agresiva cuando piensan en los profesores. Parece fácil deducir a través del conocimiento de la incompatibilidad y del modo en que éstos la han internalizado cuál será el comportamiento de los padres cuando se encuentren con los profesores.
El elemento observable del conflicto es la conducta, el comportamiento. Tanto la incompatibilidad de objetivos esencia del conflicto, como las actitudes están en un nivel latente, deducible; pero no observable directamente. Las emociones/presunciones  y la incompatibilidad formarían lo que se conoce como conflicto latente, aquel que aún no se ha materializado en las conductas de las personas implicadas (no visible), aunque tienen las incompatibilidades, las presunciones y las emociones dispuestas para que en cualquier momento pueda aparecer la conducta; completándose así el triángulo del conflicto.

El Triángulo
del Conflicto
de J. Galtung
Comentarios (1)add comment

AnaMara said:

Reflexion
Excelente artículo, y excelente reflexión, muchísimas gracias por proporcionar esta información! :)
 
septiembre 23, 2009
Votos: +1

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