"Puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres,
es en la mente de los hombres donde deben erigirse los
baluartes de la paz" (Constitución de la UNESCO)

Libro sobre Mediacion

SIGANOS EN FACEBOOK

Insignia Facebook

Encuesta

¿Qué sistema considera más adecuado?
 
Canal de Videos de Mediacion

Leyes sobre Mediación y Rad

Legislación sobre Mediación y RAD
recomiende

TRANSLATE

English French German Italian Portuguese Catalan

COMPARTA TSM

INGRESAR USUARIO



EICAME - 2012
Centro de Mediación y Gestión de los Conflictos
Avenida Italia 745 - 3500 - Resistencia
Chaco - Argentina

Email:
info@todosobremediacion.com.ar

Teléfono:
Desde Argentina (móvil):
0362 (15) 4683081
Desde el exterior:
54 9 362 4683081

Usuario skype:
daniel.martinez67
daniel.martinez.zampa


Diseño Web:
Gustavo Flores
www.gustavoflores.com.ar
gaflores1@gmail.com


Usuarios en línea

Tenemos 44 invitados conectado
Supuestos en los procesos de negociación y diálogo

por Carolina Gianella, con la colaboración de Francisco Diez 
Seminario Iberoamericano de Intercambio de Experiencias en Política y Gobierno
SUPUESTOS EN LOS PROCESOS DE NEGOCIACIÓN Y DIÁLOGO

INTRODUCCIÓN
Hoy almorcé con un amigo. Hace años que trabaja como consultor político, en varios países latinoamericanos. Estuvimos conversando sobre nuestras miradas acerca de lo que hoy está sucediendo con los políticos, en todo el mundo... sobre la desaparición de los partidos, las características de sus dirigentes y las cosas que les importan y las que no; sobre cuáles son sus motivaciones, sus visiones de futuro, y en definitiva (que es lo que a mí me interesaba en la conversación) cuánto les importa el bienestar humano.

Ahora es de noche. Me he sentado a escribir un documento para un taller con políticos de toda la Región, en el que voy a participar como co-docente. Me he dado cuenta de que esa conversación del medio día me dejó atrapada en cierta desesperanza.

Tengo que escribir sobre un tema que, para mí, está directamente vinculado al bienestar humano, cosa que a mí me importa mucho. Acá sentada, buscando ideas para empezar, y, sin lugar a dudas atrapada por esa cierta desesperanza, me pregunto: ¿y a quién le importa esto sobre lo que tengo que escribir? A Ud., que está leyendo este documento, ¿cuánto le importa?

No conozco a quienes está dirigido este documento. No tengo nombres, ni caras, y, un poco más allá, no sé siquiera en qué ámbito laboral se desempeñan.

Ud. no está acá, ahora, para conversar conmigo y para que yo pueda conocerlo. Mi opción es relacionarme con “el Ud.” que yo puedo construir adentro mío. Entonces, le pregunto, ¿qué significa para Ud. el bienestar humano?, ¿cuánto le importa y cómo cree Ud. que podemos contribuir a su construcción?, ¿cómo vincula Ud. los temas que vamos a compartir en este artículo y en el taller, con el bienestar humano?, ¿cuánto le puede importar el tema que yo voy a desarrollar?

Yo puedo ponerlo a Ud. en alguno de los “casilleros mentales” con los que cuento. Si yo sostengo internamente que Ud. está dentro del grupo de personas a las que poco les importa este tipo de cuestiones, en mi imaginación se monta esta escena: la de Ud. leyendo con cierto escepticismo, tal vez aburrimiento; la escena puede seguir con Ud. dejando de lado el documento antes de terminarlo. Puedo saltar en el tiempo un poco más. En la escena estamos Ud. y yo, ya en el taller que vamos a compartir, y yo lo veo a Ud. con la misma cara de escepticismo que me imaginé recién, y me veo a mí misma haciendo un esfuerzo incómodo para contarle cómo veo yo esta cuestión de los “supuestos” en los procesos de negociación y diálogo, por qué creo que es un tema tan importante y cómo se relaciona con el bienestar humano.

En este momento, de nuevo acá, sentada, escribiendo, me siento mal… Siento una mezcla de cansancio con tristeza y cierta impaciencia. Me dan ganas de intentar zafar del taller, tal vez otra persona pueda desarrollar este tema o mi co-docente pueda trabajar solo.

Ahora hago otro movimiento interno. Busco adentro mío otra creencia posible. Lo pongo a Ud. en el “casillero” de las personas a las que les interesa conocer miradas y experiencias diversas sobre cómo generamos el bienestar humano y sobre cómo podemos contribuir, en el día a día, a construirlo. A Ud. le gusta aprender cosas nuevas, está dispuesto a dedicar este momento de su vida, de un modo comprometido, a ver si hay algo que pueda aprender de nuestro intercambio.

¿Sabe qué me está pasando, de nuevo aquí y ahora? Viéndolo a Ud. desde esta nueva perspectiva, me entusiasmo, siento ganas de seguir escribiendo, y quiero conocerlo y aprovechar la oportunidad para discutir juntos este tema. Me interesa escucharlo, quiero contarle de qué se trata y saber si le resulta útil. Quiero que Ud. me lleve a dar una vuelta por su mundo, para poder mirar desde ahí y volver a pensar las cosas desde otra perspectiva. También estoy viendo la escena de nuestro encuentro. Es agradable.

En definitiva, ya estoy escribiendo sobre esta cuestión de los supuestos. ¿Cómo es que, sola, en un proceso que puede llevar tan poco tiempo como tres segundos, cambia de esta manera radical mi estado emocional y mi disposición a hacer determinada cosa? Cambia mi disposición de querer huir a querer compartir, de querer abandonar la iniciativa a estar dispuesta a aprender y a enseñar, a abrirme para incorporar miradas  diferentes. De querer zafar de Ud., pasé, en un minuto a querer conversar atenta y comprometidamente con Ud.

Esta experiencia Ud. la ha vivido. Este tipo de cosas le pasan a Ud. y me pasan a mí: ese click interno que cambia la significación de toda una situación, y que, al cambiar la significación, cambia el repertorio de conductas que podemos poner en uso. Puedo afirmarlo porque sabemos que esto nos pasa a todos los seres humanos, sea cual sea nuestra historia, nuestra pertenencia social y cultural, nuestro nivel educativo y nuestro ámbito laboral. Es un modo de funcionar tan básico, que, en sí mismo, en tanto proceso, no genera diferencias, nos pone a todos en la misma bolsa. Y es tan básico que, en una amplísima mayoría, no somos concientes de que nos pasa.  Sólo nos pasa.

 CONTINÚA. El artículo completo está disponible sólo para suscriptores. Suscríbase ahora.
 

 

Comentarios (0)add comment

Escribir comentario
corto | largo

busy